Alvaro Sanz
Como director de documentales, Álvaro ha contado historias humanas que atraviesan territorios extremos, geografías emocionales y paisajes remotos como la antártida, alaska o el himalaya, lugares en los que se siento conectado con la tierra y con la cámara.pero también ha dirigido series de televisión y documentales para plataformas con temáticas tan diversas como accidentes nucleares o el futuro profesional de los adolescentes.
Su manera de trabajar se basa en la agilidad para adaptarse, en la búsqueda constante de la autenticidad —tanto en los rostros como en los paisajes— y en una necesidad casi vital de estar en movimiento. sí, es hiperactivo y ha conseguido canalizarlo a través de las historias.
También es padre de cuatro hijos, y mi vida activa con ellos le enseña cada día a mirar de nuevo, a cuestionarlo todo y a mantener la curiosidad despierta. Ellos le devuelven el asombro y la honestidad, y eso se cuela, inevitablemente, en cada imagen que hace y en cada historia que cuenta.
Trabaja con la misma pasión en una gran producción que en un refugio de montaña sin cobertura.
Porque al final, se trata de eso: de encontrar la belleza, la luz y la verdad.